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Naamah

Madre de los demonios, seductora de los sueños

Curado porCreado el

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Asia
EuropaEuropa
IsraelTierra Santa(Israel)
IsraelJordaniaLíbano+2Levante(Israel, Jordania, Líbano, Siria, Palestina)
RumaníaPoloniaRusia+1Europa askenazí(Rumanía, Polonia, Rusia, Alemania)
👸🔥
Rango
Reina DemonioNiv. 94
👿
Jerarquía
Gobernantes DemoníacosNiv. 90

Árbol genealógico

El versículo que la nombra y no la explica

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El único rastro bíblico de Naamah cabe en cinco palabras. Génesis 4:22 cierra la genealogía de Caín diciendo que Zilá dio a luz a Tubal-Caín, forjador de todo instrumento de bronce y de hierro, «y la hermana de Tubal-Caín fue Naamah». Ni una línea más: ni qué hizo, ni con quién, ni por qué el texto se molesta en nombrarla cuando calla el nombre de tantas otras mujeres de esa misma lista. Ese silencio es exactamente el hueco por el que entró después la demonología.

La tradición rabínica lo notó enseguida. Bereshit Rabá 23:3 recoge dos lecturas enfrentadas del mismo versículo. Rabí Abá bar Kahana sostiene que Naamah era la esposa de Noé, y que se llamó así porque sus obras eran agradables (neimim). Los Sabios responden que Naamah era otra, y que se llamó así porque tañía la pandereta agradablemente (manemet) para el culto de los ídolos. En una sola línea de midrás, el mismo nombre queda repartido entre la matriarca que salva a la humanidad del diluvio y la música que la arrastra a la idolatría. La cábala castellana del siglo XIII se quedó con la segunda lectura y la llevó hasta el final.

El Zóhar y la madre de los espíritus

En el Zóhar, Naamah ya no es una mujer de la estirpe de Caín: es la madre de los demonios, salida del Lado de Caín, y su oficio es visitar a los hombres mientras duermen. El texto es preciso y frío sobre el mecanismo. Ella no engendra por unión: se lleva el deseo del hombre dormido, y de ese deseo, y de nada más, nacen espíritus. Cada emisión perdida es, en esa lectura, un hijo suyo, y de ahí sale su título de madre de toda una clase de criaturas en vez de madre de un linaje concreto.

El mismo cuerpo de textos le atribuye una hazaña mayor: junto a Lilit corrompió a Uzá y Azael, los ángeles vigilantes que bajaron a la tierra, y de aquel encuentro salió una progenie que ya no era angélica ni humana. Conviene decirlo con cuidado: el Azael del Zóhar y el Azazel de Levítico y de 1 Henoc son figuras que la cábala tardía confunde con soltura, pero que no nacieron siendo la misma, y esta ficha no las identifica.

Rabí Shimón la sitúa además junto a Lilit al frente de la difteria infantil, y ahí aparece la única frontera nítida entre las dos. Lilit mata niños. Naamah no: Naamah seduce y engendra. Es una diferencia de oficio y no de grado, y explica por qué el folclore protege las cunas de una y protege el lecho conyugal de la otra.

Las cuatro consortes de Samael

La cábala organiza el mundo del mal como un espejo del mundo de la santidad, y donde arriba hay una novia, abajo hay cuatro. Naamah es una de las cuatro consortes de Samael, el ángel acusador convertido en príncipe del Otro Lado, y comparte ese puesto con Lilit, con Agrat bat Mahlat y con una cuarta cuyo nombre cambia según el texto: unas listas dicen Mahalat, otras Eishet Zenunim. Cada una gobierna su tekufá, su estación del año, y manda sobre huestes y clases de espíritus distintas.

Que las listas no coincidan no es un descuido de los copistas: son escuelas distintas describiendo la misma estructura, y ninguna pretendía fijar un canon cerrado. Lo constante en todas ellas es el reparto de papeles. Lilit es la primera y la que disputa el trono. Agrat cabalga con su hueste en noches señaladas. Naamah es la belleza, y es la única que no necesita hueste, porque su campo de batalla es el sueño de un hombre solo.

De esa maternidad sale también el vínculo que más se repite en la literatura cabalística posterior: Asmodeo, rey de los demonios, aparece contado como hijo suyo. No es una atribución unánime, porque hay tradiciones que se lo adjudican a Agrat bat Mahlat, pero sí la más difundida, y es la que da a Naamah un lugar en la cúpula infernal y no solo en el dormitorio de los hombres.

La pandereta, la cuna y el manual de piedad

La Naamah de los tratados bajó a la vida cotidiana por una vía inesperada: los libros de conducta doméstica. El Kav haYashar, publicado en Fráncfort en 1705 por Tzvi Hirsch Kaidanover, la nombra sin rodeos como «la demonesa llamada Naamah» y la mete en el dormitorio conyugal, advirtiendo de lo que ocurre cuando un hombre piensa en otra durante la unión y citando al Zóhar para explicar que la imagen que se le había aparecido era ella. Un manual de piedad, y no un grimorio, es lo que llevó su nombre a miles de casas askenazíes.

De ahí nacen las prácticas que la rodean, todas defensivas y ninguna invocatoria. Pero conviene repartirlas bien, porque el folclore askenazí las divide entre dos figuras y no entre una. El repertorio de la cuna (el amuleto escrito que se cuelga sobre el lecho de la parturienta, la vigilia de la noche anterior a la circuncisión, los nombres de Senoy, Sansenoy y Semangelof) se dirige contra Lilit, y los propios amuletos lo dicen, porque la nombran a ella y no a Naamah. Lo de Naamah es el otro cuarto: el dormitorio conyugal del Kav haYashar, donde el remedio no es un objeto colgado sino una advertencia sobre en quién se piensa. El folclore judío no le pide nada; solo se ocupa de que no entre. No hay ofrendas, ni pactos, ni fórmulas para llamarla, y esa ausencia es en sí misma un dato sobre cómo se la entendía.

Su emblema, en cambio, no viene de la magia sino del midrás: la pandereta que tañía «agradablemente», el instrumento con el que, según los Sabios, arrastraba a la gente al culto de los ídolos. Es una demonesa cuyo símbolo es un instrumento de música.

Las tres Naamah que no hay que confundir

El nombre נעמה es común, y el catálogo bíblico lo reparte entre al menos tres personas distintas. De ahí vienen siglos de confusión que conviene deshacer.

La primera es esta: la hermana de Tubal-Caín de Génesis 4:22, la única a la que la cábala convirtió en demonesa.

La segunda es Naamah la amonita, esposa del rey Salomón y madre de Roboam (1 Reyes 14:21). Es una reina histórica de la casa de David, no tiene relación alguna con la demonología, y la coincidencia de nombre es solo eso, una coincidencia.

La tercera aparece en la literatura henóquica como hija de Enoc, y tampoco tiene nada que ver con las otras dos.

A esas tres se suma un cuarto malentendido, más moderno: la tradición esotérica de habla inglesa y española la llama a veces Nahemah o Nahema, forma que procede de la vocalización cabalística tardía. No es otra figura ni otra demonesa: quien encuentre ese nombre ha dado con esta misma, escrita de otro modo.

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Reliquias

Simbología

🔥

Elemento

Fuego

🔢

Número

4

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Color

Escarlata

🦁

Animales

Serpiente

Sigilos:

Pandereta de bronceLecho conyugal

Rasgos

Poderes

💔

Debilidades

🧠

Comportamiento

🛡️

Resistencias

Relaciones con otros seres

En el Atlas

Viaja por el mundo de origen de los seres y el cosmos de sus dimensiones.

Mitologías

📍 Tierra Santa
📅 Desde la era talmúdica hasta la moderna (siglos I al XX)

Tradiciones esotéricas y cabalísticas dentro del judaísmo, que abarcan la mística de la Merkavá en la era talmúdica, la Cábala zohárica del siglo XIII, la Cábala lurianica del siglo XVI, el movimiento hasídico del siglo XVIII y diversas prácticas meditativas, contemplativas y visionarias destinadas a ascender por los mundos espirituales, invocar nombres divinos y alcanzar la unión mística con lo divino mientras se desentrañan los secretos del universo creador.

Fuentes

📚

Zóhar

Moisés de León · c. 1280

Obra cabalística fundamental del siglo XIII que expande la mitología de Lilith y sus descendientes demoníacos.

📚

Libro del Génesis

Tradición mosaica (Moisés) · siglos VI-V a.C.

El primer libro de la Biblia hebrea y del Antiguo Testamento, donde se narra la intervención angelical que detiene el sacrificio de Isaac.

Bereshit Rabá

Anónimo (compilación rabínica) · h. 400

Midrás homilético sobre el Génesis, compilado en la tierra de Israel hacia el siglo V. Su pasaje 23:3 recoge las dos lecturas rabínicas del nombre de Naamah: la esposa de Noé y la que tañía la pandereta para los ídolos.

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Kav haYashar

Tzvi Hirsch Kaidanover · 1705

Libro de moral y conducta publicado en Fráncfort en 1705 por Tzvi Hirsch Kaidanover. Su capítulo 17 nombra a «la demonesa llamada Naamah» y traslada la doctrina del Zóhar al dormitorio doméstico askenazí.

Preguntas frecuentes

¿Es la misma Naamah que la esposa del rey Salomón?

No. La esposa de Salomón es Naamah la amonita, madre de Roboam (1 Reyes 14:21), una reina histórica de la casa de David sin ninguna relación con la demonología. La demonesa es la hermana de Tubal-Caín de Génesis 4:22, una figura anterior al diluvio. Comparten el nombre y nada más: el hebreo נעמה era corriente.

¿En qué se diferencia Naamah de Lilit?

En el oficio. Ambas son consortes de Samael y ambas visitan a los hombres dormidos, pero el Zóhar reserva a Lilit el robo y la muerte de los recién nacidos, mientras que Naamah seduce y engendra. Naamah no mata niños: los produce. Por eso el folclore protege las cunas de Lilit y protege el lecho conyugal de Naamah.

¿Por qué se dice que Asmodeo es hijo de Naamah?

Es la atribución más repetida en la literatura cabalística, que hace del rey de los demonios el fruto de Naamah. No es unánime: otras tradiciones se lo adjudican a Agrat bat Mahlat, y la leyenda talmúdica de Salomón lo trae por otro camino. La ficha recoge la versión mayoritaria y deja constancia de que compite con otras.

¿Cuáles son las cuatro reinas de los demonios y por qué las listas no coinciden?

Las tres constantes son Lilit, Naamah y Agrat bat Mahlat. La cuarta cambia: unos textos ponen a Mahalat y otros a Eishet Zenunim. No es un error de transmisión, sino escuelas cabalísticas distintas describiendo la misma estructura de cuatro consortes que se reparten las estaciones del año, cada una con sus huestes.

¿Qué tiene que ver Naamah con una pandereta?

Bereshit Rabá 23:3 explica su nombre por el verbo hebreo manemet: tañía la pandereta «agradablemente» para el culto de los ídolos. Es la única acción que el midrás le atribuye, y de ahí procede su emblema. Resulta llamativo que el símbolo de una demonesa de la seducción sea un instrumento de música y no un arma.

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Bestiarypedia. (2026, August 25). Naamah. Bestiarypedia. https://bestiarypedia.com/es/beings/naamah

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Última actualización: 25 ago 2026